El tratamiento rápido es fundamental: cada minuto cuenta.
Según las directrices de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), los pacientes deben ser tratados en unidades cardiacas especializadas siempre que sea posible, siguiendo vías estructuradas para el síndrome coronario agudo (SCA).
Los pasos clave incluyen:
- Diagnóstico precoz y seguimiento, con ECG y biomarcadores cardíacos.
- Medidas inmediatas para aliviar los síntomas, estabilizar las constantes vitales y prevenir complicaciones.
- A menudo se recomienda iniciar o continuar el tratamiento con estatinas a dosis altas lo antes posible, independientemente de los valores iniciales de LDL-C.
- Terapia antitrombótica y antiisquémica, para prevenir nuevos coágulos y reducir la sobrecarga del corazón.
- Terapia de reperfusión para reabrir la arteria obstruida:
- La intervención coronaria percutánea (ICP) primaria es el método preferido cuando se dispone de él con prontitud.
- El tratamiento fibrinolítico (medicación "anticoagulante") puede utilizarse si la ICP no puede realizarse en los plazos recomendados.
- En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía de revascularización coronaria (CABG).
Las directrices de la ESC recomiendan una estrategia invasiva rápida para el IAMCEST y para determinados pacientes de alto riesgo con SCA sin elevación del segmento ST.