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Estenosis aórtica

¿Qué es la estenosis aórtica?

La estenosis aórtica (EA) es una afección valvular cardíaca en la que la válvula aórtica se endurece o se estrecha y no puede abrirse correctamente. Esto dificulta que el corazón bombee la cantidad adecuada de sangre por todo el cuerpo, especialmente durante la actividad física . Con el tiempo, este esfuerzo adicional puede debilitar el corazón y provocar insuficiencia cardíaca.

El corazón tiene cuatro válvulas —la aórtica, la mitral, la tricúspide y la pulmonar— que se abren y se cierran con cada latido para garantizar que la sangre fluya en la dirección correcta.  Las válvulas están formadas por valvas (también llamadas cúspides o aletas). La valvulopatía cardíaca se produce cuando una o varias de estas válvulas no funcionan correctamente. Esto puede ocurrir cuando una válvula no se abre por completo (lo que se denomina estenosis) o no se cierra correctamente, lo que provoca una fuga (lo que se denomina regurgitación).

Tipos de estenosis aórtica

ESTENOSIS AÓRTICA CALCIFICADA (DEGENERATIVA)

Es el tipo más frecuente y suele afectar a las personas mayores. La estenosis aórtica no evoluciona al mismo ritmo en todas las personas. Algunas personas se mantienen estables durante muchos años, mientras que otras experimentan una progresión más rápida, por lo que es importante realizar un seguimiento periódico.

ESTENOSIS AÓRTICA CONGÉNITA

Una afección presente desde el nacimiento. Suele producirse cuando la válvula aórtica tiene dos valvas (cúspides) en lugar de las tres habituales. A esto se le denomina válvula aórtica bicúspide.

ESTENOSIS AÓRTICA REUMÁTICA

Se desarrolla tras una fiebre reumática, que puede dañar las válvulas cardíacas.

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO

La estenosis aórtica puede deberse a diversas causas. Entre las causas más frecuentes se encuentran:

sustancias_en_el_corazón

ACUMULACIÓN DE CALCIO EN LA VÁLVULA AÓRTICA (más frecuente a partir de los 65 años)

Cardiopatía congénita 3

UNA ENFERMEDAD CARDÍACA CONGÉNITA (PRESENTE DESDE EL NACIMIENTO)

Fiebre reumática

FIEBRE REUMÁTICA

Radioterapia torácica previa

RADIOTERAPIA PREVIA EN LA ZONA TORÁCICA

Otros factores relacionados con la estenosis aórtica son, entre otros:

Fumar y vapear

FUMAR

Hipertensión arterial

HIPERTENSIÓN ARTERIAL

Enfermedad renal

ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA

Colesterol LDL alto

COLESTEROL LDL ELEVADO

Lp(a) (1)

NIVEL ELEVADO DE LP(a)

Antecedentes familiares

ANTECEDENTES FAMILIARES DE ENFERMEDAD VALVULAR

Género

GÉNERO

La estenosis aórtica suele ser más frecuente en los hombres. Sin embargo, dado que las mujeres suelen vivir más tiempo y el riesgo de padecer estenosis aórtica aumenta con la edad, la estenosis aórtica grave es ligeramente más frecuente en las mujeres de 75 años o más.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

La estenosis aórtica suele desarrollarse de forma gradual y es posible que al principio no provoque ningún síntoma. A medida que la válvula se va estrechando, el corazón tiene que esforzarse más para bombear la sangre por todo el cuerpo. Con el tiempo, esto puede dar lugar a signos y síntomas de insuficiencia cardíaca, como dificultad para respirar, fatiga y menor capacidad para realizar ejercicio, así como otros síntomas que pueden indicar que la enfermedad se está agravando. Entre ellos se incluyen:

Signos Logo Rojo
Dificultad para respirar, sobre todo al hacer ejercicio o al acostarse

FALTA DE ALIENTO

Fatiga

SENTIRSE MUY CANSADO (FATIGA)

Mareado

MAREOS O DESMAYOS

Dolor torácico

DOLOR EN EL PECHO

Palpitaciones

PALPITACIONES (PUEDES SENTIR QUE EL CORAZÓN TE LATE CON FUERZA, A RITMO ACELERADO O CON ALTERACIONES)

Hay personas que reducen gradualmente su nivel de actividad sin darse cuenta; por ejemplo, evitando subir escaleras, dando paseos más cortos o necesitando más ayuda para realizar las tareas cotidianas. Estos cambios no deben considerarse automáticamente parte del envejecimiento normal y deben comentarse con un profesional sanitario.

 

Acude inmediatamente al médico si presentas alguno de los siguientes síntomas:

  • Dolor repentino en el pecho
  • Desmayo o sensación de desmayo
  • Dificultad respiratoria grave

CONOCE LOS RIESGOS

La estenosis aórtica puede ir avanzando gradualmente y ejercer una presión cada vez mayor sobre el corazón.

Cuando es grave, puede provocar complicaciones graves y, si no se trata, puede poner en peligro la vida.

Detectar los síntomas a tiempo y acudir al médico puede ayudar a mejorar los resultados.

Las personas con estenosis aórtica (especialmente aquellas con válvula aórtica bicúspide) son más propensas a sufrir una infección de la válvula. Esta afección se conoce como endocarditis infecciosa y puede poner en peligro la vida.

¿Cómo se diagnostica la estenosis aórtica?

Los médicos recurren a una combinación de evaluación clínica y pruebas para diagnosticar la estenosis aórtica y determinar su gravedad. Esto incluye analizar los síntomas, el historial médico y otras afecciones de salud (comorbilidades).

La prueba principal es la ecocardiografía (eco), que utiliza ondas sonoras para generar una imagen dinámica del corazón, revelando su estructura, función, tamaño y forma. La prueba de esfuerzo, en la que el paciente camina en una cinta (normalmente) a un ritmo cada vez mayor para evaluar cómo el esfuerzo físico afecta a la frecuencia y al ritmo cardíacos. Las ecocardiografías pueden ser de dos tipos:

  • Ecocardiografía transtorácica (ETT) completa: es el tipo estándar de ecocardiograma que se realiza colocando una sonda sobre el tórax. Suele ser la primera prueba de imagen y la más utilizada.
  • Ecocardiografía transesofágica (TOE o TEE): consiste en introducir una pequeña sonda en el esófago (tubo digestivo) para obtener imágenes más detalladas del corazón y las válvulas.

Otras pruebas pueden incluir:

  • Análisis de sangre: pueden incluir biomarcadores (cambios biológicos cuantificables) que ayudan a evaluar el grado de esfuerzo al que está sometido el corazón y a identificar otras afecciones relacionadas.
  • Tomografía computarizada cardíaca (TCC): proporciona imágenes detalladas del corazón y puede ayudar a medir la acumulación de calcio en la válvula aórtica. Se utiliza a menudo a la hora de planificar intervenciones como la sustitución valvular.
  • Resonancia magnética cardiovascular (RMC): proporciona información detallada sobre la estructura y la función del corazón, especialmente cuando otras pruebas de imagen no son concluyentes.

Estas pruebas ayudan a los equipos sanitarios a evaluar el funcionamiento de la válvula, cómo se ve afectado el corazón y qué enfoque terapéutico puede ser el más adecuado.

TRATAMIENTO Y MANEJO DE LA ESTENOSIS AÓRTICA

El tratamiento de la estenosis aórtica depende de la gravedad de la afección y de si hay síntomas. Los equipos sanitarios colaborarán con el paciente para decidir el mejor enfoque en función de sus necesidades individuales.

Si la estenosis aórtica es leve o moderada y no presenta síntomas, se recomienda un seguimiento periódico. Por lo general, este incluye:

  • Revisiones periódicas
  • Ecocardiogramas
  • Informar de cualquier síntoma nuevo o de cualquier cambio en los síntomas

Es posible que tu equipo sanitario te recomiende algunos cambios en tu estilo de vida para mejorar tu salud cardíaca. Entre ellos pueden figurar:

  • Seguir una dieta saludable para el corazón
  • Mantenerse físicamente activo
  • Mantener un peso saludable
  • Y dejar de fumar, si fumas

Tu equipo sanitario puede ofrecerte asesoramiento y apoyo para ayudarte a llevar a cabo estos cambios.

No existen medicamentos que puedan curar la estenosis aórtica ni abrir la válvula estrechada. Sin embargo, su médico puede recetarle medicamentos para:

  • Controlar los síntomas
  • Controla la presión arterial y la frecuencia cardíaca
  • Ayuda a prevenir la formación de coágulos sanguíneos
  • Tratar otras afecciones relacionadas con el corazón

Pregunta a tu equipo sanitario si es seguro que consumas alcohol, ya que el alcohol puede interferir con algunos medicamentos y agravar ciertas afecciones cardíacas.

Si la estenosis aórtica es grave o sintomática, la sustitución de la válvula suele ser el tratamiento más eficaz. Un equipo médico evaluará si usted cumple los requisitos para someterse a este tipo de intervención.

Existen dos tipos principales de sustitución de válvulas:

Implante transcatéter de válvula aórtica (TAVI)

La TAVI es una intervención mínimamente invasiva en la que se introduce una válvula nueva a través de un vaso sanguíneo (normalmente en la ingle) y se coloca dentro de la válvula existente. No requiere cirugía a corazón abierto y la recuperación suele ser más rápida.

La TAVI puede recomendarse a pacientes de edad avanzada, a aquellos que padecen otras afecciones médicas o a personas que se consideran de mayor riesgo para someterse a una intervención quirúrgica.

Sustitución quirúrgica de la válvula aórtica (SAVR)

Se trata de una intervención quirúrgica tradicional a corazón abierto en la que se extirpa la válvula dañada y se sustituye por una nueva válvula artificial.

Existen diferentes tipos de válvulas de recambio:

  • Válvulas mecánicas (son duraderas, pero pueden requerir el uso de anticoagulantes de por vida)
  • Válvulas biológicas (de tejido)

La SAVR puede recomendarse a pacientes que:

  • Pacientes más jóvenes
  • Aquellas personas que, por lo demás, gozan de buena salud
  • Cuando se considera la opción terapéutica más adecuada a largo plazo

*Se recomienda la rehabilitación cardíaca tras una intervención en la válvula aórtica, y es posible que se receten diferentes medicamentos.

 

 

La decisión entre la TAVI y la SAVR debe tomarse junto con su equipo sanitario, teniendo en cuenta su edad, su estado de salud general, su estilo de vida, sus preferencias personales y los posibles beneficios y riesgos de cada opción.

 

Los investigadores siguen estudiando nuevos tratamientos para la estenosis aórtica mediante ensayos clínicos. Si te interesa participar en un ensayo clínico, habla con tu equipo sanitario para averiguar si hay algún estudio adecuado para ti.

Vivir con estenosis aórtica

Si padeces estenosis aórtica, es importante que te mantengas informado y estés atento a cualquier cambio en tu estado de salud. Puedes cuidar la salud de tu corazón:

Sigue tu plan de tratamiento tal y como te lo han indicado. Tomar los medicamentos según las indicaciones es fundamental para sentirte mejor y prolongar tu esperanza de vida. Si tienes alguna duda, no dudes en ponerte en contacto con tu médico.

La hipertensión, el colesterol, la diabetes, la enfermedad renal y otras afecciones cardíacas deben controlarse con esmero.

No te saltes las visitas de seguimiento, aunque te encuentres bien. Para preparar la cita, anota los síntomas, las preguntas, los medicamentos y cualquier cambio en tus actividades diarias.

Informa a tu equipo sanitario si notas dificultad para respirar, molestias en el pecho, mareos, desmayos o una menor tolerancia al esfuerzo.

Pregunta a tu médico qué nivel de actividad física es seguro para ti.

Aumenta tu confianza en el autocuidado aprendiendo más sobre tu enfermedad. Recurre a fuentes fiables para recabar información y tomar decisiones fundamentadas sobre tu salud. El conocimiento es una herramienta muy valiosa en tu camino.

Vivir con una afección valvular cardíaca puede resultar preocupante. El apoyo de la familia, los cuidadores, los profesionales sanitarios y las comunidades de pacientes puede ayudarte a sentirte menos solo.

Preguntas a su médico

Al iniciar tu proceso de tratamiento de la estenosis aórtica, es fundamental mantener conversaciones abiertas y constructivas con tu profesional sanitario. A continuación te ofrecemos algunas preguntas que puedes plantearte y que te ayudarán a adoptar un enfoque colaborativo y bien informado respecto a tu salud cardíaca:

  • ¿Cuál es el grado de gravedad de mi estenosis aórtica?
  • ¿Cuál es la evolución probable de mi enfermedad? ¿Se puede controlar de forma segura o es necesario empezar un tratamiento ahora mismo?
  • ¿A qué síntomas o cambios debo prestar atención en casa?
  • ¿Qué cambios en mi estilo de vida (dieta, actividad física) se me recomiendan?
  • ¿Existen medicamentos que puedan ayudarme a controlar mis síntomas o las afecciones relacionadas?
  • ¿Corro el riesgo de desarrollar endocarditis? ¿Cómo puedo reducir ese riesgo?
  • ¿Qué opciones de tratamiento tengo a mi disposición y cuáles son los riesgos y beneficios de cada una?
  • ¿Qué resultados puedo esperar de estas opciones de tratamiento?
  • ¿Cuál es el tiempo de recuperación de cada opción?
  • ¿Quiénes se encargarán de mi atención médica?
  • Si se recomienda una sustitución valvular, ¿quiénes formarán parte de mi equipo sanitario y quién llevará a cabo la intervención?
  • ¿Cuándo debo acudir al médico o solicitar atención urgente?